El Alma Puesta en el Ideal
Con el pabellón Nacional como símbolo en la entrada de la vivienda que hace 27 años lo alberga junto a su familia nos recibe Felipe Pérez.
Tal vez por su manera de sentir la tierra o por estar rodeado de empresas multinacionales de explotación agrícola, principalmente sojera, se puede sentir en el hablar de Felipe, en sus silencios, en la pasión con la que nos muestra cada cosa que de aquí no se va, se queda en este predio propiedad de al menos cuatro generaciones el que, según manifiesta, o tiene “de prestado”, ya que son sus hijos los encargados de seguir.
Para hacer sustentable su establecimiento fue necesario usar el ingenio y diversificar la producción, es así que todo lo que necesitan para vivir lo pueden encontrar en la propia tierra donde viven.
Con el pabellón Nacional como símbolo en la entrada de la vivienda que hace 27 años lo alberga junto a su familia nos recibe Felipe Pérez. El motor que mueve la vida de esta familia es sin dudas la pasión por la ovinocultura, “la raza de ovinos Ideal fue introducida en esta zona hace 62 años, la sangre que tienen hoy nuestras ovejas lleva 50 años en el predio y la seguimos conservando”, afirma orgulloso Felipe. “La pasión por la sangre de las ovejas ya está trasladada”, basta ver a Pablo uno de sus hijos para confirmarlo. En esta zona históricamente se producían entre 45 y 50 mil ovejas, hoy se producen en el entorno de 2000.
La Agricultura también contiene un fuerte rasgo de identidad ya que en este pequeño predio se siembra trigo, cebada, avena, alfalfa, lotus, trébol blanco, todos cultivos que sirven para obtener semillas que se venden a la cooperativa y luego a otros productores, por lo que buena parte de la producción de la zona contiene la carga genética que Felipe y su familia custodian. Huerta, frutales, cría de cerdos y pollos, completan la producción alimenticia que nutre sus dietas.
Sonia, esposa de Felipe y madre de María Noel (25), Pablo (24) y Mariano (17) encontró, en algo que empezó como pasatiempo, una oportunidad laboral. Con mucho trabajo y esfuerzo creo su propio vivero desde el cual vende plantas y macetas para la decoración de parques. Demostrando su incansable espíritu emprendedor nos muestra los recién plantados durazneros y ya pone la mira en el agroturismo.


